REDEFINIR IDEOLOGICAMENTE AL PARTIDO LIBERACION NACIONAL

El partido Liberación Nacional necesita urgentemente recuperar la confianza del pueblo de Costa Rica. No esperar a que circunstancias y coyunturas electoreras lo vuelvan a llevar al poder. El PLN necesita, también urgentemente, re-definirse como organización política en todos los niveles, pero especialmente en el plano ideológico y entender que hoy día, frente a las exigencias de un mundo totalmente distinto al de las décadas de los 40s, 50s, 60s y 70s, sería prácticamente imposible el volver LITERALMENTE a sus raíces ideológicas fundacionales.

Es un hecho que la socialdemocracia se ha estancado y está en crisis, no solo en nuestro país sino a nivel global, y no ha evolucionado al tenor que un mundo globalizado le exige. Por el contrario, en general la socialdemocracia y los socialdemócratas, bastante desconocedores de los principios económicos y políticos que justifican la interacción colectiva actual, se han ido quedando huérfanos ideológicamente y han caído en la tentación (y acción) de pensar que es viable el proponer y sostener una política socialdemócrata en un mundo cada vez más anárquico. En este mundo cada vez más sin reglas, la pérdida progresiva del poder de los Estados nacionales se traduce en ineficiencia fiscal, incapacidad de intervención económica, falta de control del déficit nacional, menor capacidad de redistribución de riqueza y, con todo ello como trasfondo, supeditados a los resultados negativos que conlleva la desigualdad y el consecuente deterioro social. La socialdemocracia NO puede subsistir en un escenario desprovisto de reglas pues sin ellas es imposible un Estado de Derecho, un Estado de bienestar (quimera que la socialdemocracia debe de abandonar) y, por consiguiente, una sociedad en la cual haya cooperación eficaz y redistribución y estabilidad económica, política y social. Si no hay autoridad en el plano político, tampoco habrá reciprocidad en el campo económico y ello, tarde o temprano, nos llevaría a una problemática social que puede, eventualmente, anhelar el advenimiento de un Leviatán autoritario que nos imponga orden y sentido.

La socialdemocracia costarricense, le guste o no a las autoridades del PLN, está en crisis. En una crisis de credibilidad, de definición ideológica, de ausencia de pragmatismo y de solidez teórica tanto política como económica. Y este teatro tan negativo no solo sucede en Costa Rica sino en todo el mundo, pues la socialdemocracia como ideología y modelo político no ha evolucionado con la globalización, sino y por el contrario, se ha adaptado, enquistado y la ha justificado. Ejemplo de ello es la pérdida de preponderancia en Europa frente al embate de movimientos políticos de extrema derecha nacionalista como en Francia, o de izquierda populista y radical como en España y Grecia. Y esa pérdida de preponderancia tiene razones que en general son las mismas en todos lados donde la socialdemocracia una vez fue dominante. Y Costa Rica, por supuesto, no es la excepción:

1- El fracaso del modelo socialdemócrata actual, que se identifica con el promover la igualdad social dentro de una economía de mercado, se hace más evidente (más allá de los resultados electorales) en el aumento de la desigualdad social, la cual se ha disparado aún más como resultado de la crisis financiera y económica global del 2007 – 2009. Es más, grandes sectores poblacionales antes reductos de la socialdemocracia costarricense (PLN), cada vez más vehementemente le reclaman el haberse acercado demasiado a la derecha en asuntos económicos (se le tilda despectivamente de neo-liberal) y por haberse, en consecuencia, alineado a gran parte de la argumentación liberal sobre las privatizaciones y a una apertura en metástasis al comercio internacional sin haber potenciado la eficiencia de las estructuras burocráticas, fiscales, energéticas y de infraestructura necesarias que nos permitiera elevar nuestra competitividad y así ser jugadores de éxito en los mercados mundiales. En otras palabras, la socialdemocracia moderna costarricense mantiene diferencias con la derecha liberal en asuntos relativamente secundarios (derechos de las minorías diversas, la regulación del aborto y otros) pero no en asuntos esencialmente económicos y comerciales. La socialdemocracia, ayuna de un marco ideológico en lo político y de una base teórica sólida en lo económico (como en sus años de esplendor con el keynesianismo) hoy día divaga entre alinearse con el capitalismo liberal en sus diferentes manifestaciones y ponencias teóricas de política económica; o con el socialismo en sus ponencias políticas y sociales. La socialdemocracia costarricense, léase el Partido Liberación Nacional, hoy día es un partido INDEFINIDO en lo ideológico, lo económico y LO SOCIAL. En consecuencia, esos grandes sectores poblacionales que antaño fueron la alianza base de los grandes triunfos socialdemócratas (clases medias y bajas) se han visto desencantados a medida que la desigualdad social, la agudización de la pobreza y la miseria y un desempleo cada vez más difícil de controlar se entronizan en nuestra realidad nacional; lo que ha generado una disconformidad creciente que hace que esa alianza sea muy difícil de restaurar. De hecho, es notoria la desconfianza que muestran estos sectores ante las ponencias socialdemócratas y frente al Partido Liberación Nacional que, indefectiblemente se le tilda, con razón o sin ella, de partido corrupto.

2- Por otro lado, también estamos ante una crisis de gobernabilidad y, en gran medida, frente a una crisis de la democracia misma. Esto debido a una estructura política e institucional cada día más desbordada por el poder de los mercados y por la preponderancia que han alcanzado organismos u organizaciones no democráticas por naturaleza, que restringen de forma creciente el espacio para la decisión y la acción política. Esto se traduce, y lo hemos visto en nuestro país en las últimas 2 décadas, en la incapacidad de transformar la realidad económica y potenciar la distribución de la riqueza, puesto que las herramientas políticas ya no están disponibles, o han sido absorbidas por excesos propios del sistema o, en última instancia, han perdido preponderancia y protagonismo en el desarrollo de los acontecimientos histórico-políticos de nuestro Estado. Estas circunstancias se suman a las de la globalización, lo que hace en extremo difícil el poner en práctica recetas socialdemócratas eficaces.

Ante estas circunstancias, ¿Cuál debe de ser el papel del Partido Liberación Nacional?

No es fácil hacer un dictamen que nos permita definir cuál debe de ser el papel específico del PLN en la actualidad y en el futuro de Costa Rica. No obstante, la historia está disponible para que podamos extraer lecciones que, eventualmente, pueden ser muy valiosas si queremos que este partido perdure y siga siendo un partido importante en la política costarricense. Pero, ante todo, el PLN debe de realizar un examen profundo de conciencia y aceptar que así como ha sido el partido de las grandes propuestas y realizaciones, también es el partido responsable de las grandes distorsiones políticas, económicas y sociales que hoy agobian a Costa Rica. Su responsabilidad es ineludible. Sin ese examen de conciencia y de aceptación de su culpa histórica, el PLN seguirá por el derrotero de la improvisación, la politiquería, el populismo y el mesianismo.

Creo conveniente que el PLN asuma los enormes retos que significan el enfrentar responsablemente los grandes problemas de nuestra realidad nacional, como lo son una reforma fiscal moderna y en concordancia con las necesidades reales que tiene Costa Rica y que permita programas estatales eficientes para el combate del desempleo, la desigualdad, la pobreza y la miseria. Proponer proyectos de ley para reformar hasta sus cimientos el escenario político actual (pétreo, obsoleto y disfuncional), principalmente una reforma parcial a nuestra Constitución Política enfocada en ampliar el periodo presidencial pero supeditado a la censura popular, democratizar la elección de los diputados y también sujetos a la censura popular, reformar la Ley del Referendum Popular y convertirlo en una herramienta eficaz y accesible de manifestación democrática. Una reforma educativa integral en la cual la optimización de la enseñanza esté supeditada a medidas y controles de calidad y a la verificación de sus resultados. Empoderar los gobiernos municipales y promover y desarrollar políticas de desarrollo ambiental y comunal. Reformar la Ley de Servicio Civil con miras a modernizar la contratación pública y eliminar odiosas distorsiones laborales y salariales que hoy pululan en todo el aparato gubernamental. Una reforma profunda a toda la tramitología del Estado que permita la eficiencia burocrática y la optimización de los servicios que ofrece el Estado. Garantías tanto jurídicas como económicas al sector privado que potencien la generación de riqueza. Y garantizar la transparencia en los sistemas de contratación administrativa que generen agilidad en la inversión pública, privada y mixta. Está de sobra claro que todas estas reformas llevaran tiempo, pero también es cierto que las grandes reformas sociales de Costa Rica se hicieron en un período muy corto, y en especial en el año de 1943, así que no hay excusa ante la validez del refrán popular “querer es poder”.

Además, el PLN debe de adaptar su marco ideológico, hoy día casi inexistente por ambiguo, a las exigencias tanto de nuestro país como a las de un escenario global continuamente cambiante. Y si para ello el PLN debe de abandonar los postulados de una socialdemocracia clásica en franco declive, pues hacerlo con donaire y, a la vez, adecuar sus principios fundacionales al rescate de una política social realista, a la promoción de liderazgos jóvenes, audaces y enérgicos y, por supuesto, a la construcción de la autoridad de un Estado moderno, eficaz y eficiente.

Se hace imperativo un congreso ideológico de grandes alcances dentro del PLN, no para rebuscar la permanencia y trascendencia de raíces gloriosas (la historia de nuestro país ya se encargó de ello), sino para proponer nuevos surcos donde sembrar un futuro nacional que re-defina la igualdad tanto social como política y económica dentro de las circunstancias que hoy día moldean el mundo moderno. He sido socialdemócrata desde que tengo uso de razón política, pero también estoy convencido que en los tiempos actuales, tan vertiginosamente cambiantes, hay que tener la capacidad de aprender, desaprender y volver a aprender; y eso mismo debe de hacer el PLN como organización política. El PLN es el partido de las grandes batallas y está, en este momento y en esta disyuntiva histórica, llamado a asumir esa responsabilidad.

¡¡Costa Rica, y su propia historia, se lo exigen…!!

JORNADA LABORAL DE 8 HORAS

“ocho horas de trabajo, ocho horas para vivir, ocho horas de descanso (8 hours labour, 8 hours recreation, 8 hours rest).”

Robert Owen
Gran Bretaña, 1817.

La lucha de los trabajadores por la jornada laboral de 8 horas, y a pesar de lo que digan las organizaciones sindicales nacionales, tiene un origen más antiguo de lo que muchos piensan. Esta lucha se remonta a los finales del siglo XVIII en Gran Bretaña, el imperio mercantiLista más poderoso del planeta en esa época. De hecho, en Australia la jornada de 8 horas fue aprobada desde 1855.

El 1 de Mayo de 1886, en el naciente imperio estadounidense (epítome del “capitalismo salvaje”) en Chicago, Illinois, 200.000 trabajadores iniciaron la huelga por alcanzar la implementación de la jornada de 8 horas en sus trabajos; mientras que otros 200.000 conquistaron las ocho horas con la simple amenaza del paro. A finales de ese mes, se hizo general la jornada de 8 horas que ya estaba prevista en la ley Ingersoll promovida por el presidente Andrew Jackson 1 año antes.

Esa fecha, 1 de Mayo de 1886, ha pasado a la historia y hoy día la celebramos como el día internacional del trabajador, y en recuerdo a los mártires asesinados en Chicago durante aquella huelga laboral de grandes consecuencias en la historia de los derechos de los trabajadores. En Costa Rica la celebramos desde el año 1913.

Pero… pocos costarricenses saben que el 1 de Mayo es celebrado (y feriado) en Costa Rica desde 1857. ¿Y saben que se celebraba el 1 de Mayo en Costa Rica? Bueno, acá les dejo el artículo del decreto ejecutivo emitido y firmado por don Juanito Mora Porras:

“Artículo 8: “En recuerdo del triunfo completo de las armas de Centroamérica y de la rendición y expulsión de las fuerzas filibusteras, el día 1 de mayo será feriado, y se celebrará en toda la República con la solemnidad posible, saludándose el Pabellón (Nacional) en la aurora de dicho día con veintiún cañonazos”.

Interesante, ¿Verdad?

DON JOSE MARIA FIGUERES OLSEN Y EL KARMA DEL “CHIVO EXPLICATORIO”

A lo largo de los últimos 10 años aproximadamente, y entre muchos otros temas, hay uno de nuestra historia política reciente que resalta y atrae por su perdurabilidad y, principalmente, por la controversia y pasiones que desata. Es el caso del ex presidente José María Figueres Olsen.

Es extremadamente notorio que, por más explicaciones que el ex presidente dé sobre sus actos, el imaginario popular y en especial el de sus enemigos políticos, no cesen de insistir sobre puntos que, desde ya hace eones, debieron de desaparecer de la politiquería nacional. Acá el adagio popular tico “… en Costa Rica no hay escándalo que dure 3 días…” como que ha fallado estrepitosamente. La evidencia totalmente empírica me ha llevado a la conclusión de que hay gente que solo puede aceptar un resultado al juicio sumario al que ha sido sometido el señor Figueres Olsen: culpable, sin derecho a apelación y sujeto de cárcel perpetua. Ni más ni menos.

No importa que la comisión legislativa que lo investigó a su regreso al país, y en la cual solo había un diputado del partido político del señor Figueres, NO haya encontrado ABSOLUTAMENTE NADA de que acusarlo (es más, ni siquiera tuvieron la decencia de emitir un reporte de sus audiencias), no importa que la Fiscalía General de La República ni el Ministerio Público tampoco encontraron motivos jurídicos para enjuiciarlo (caso contrario de otro par de personajes políticos de relevancia), no importa que el tribunal de hacienda haya emitido un comunicado oficial en el cual se certifica que el señor Figueres está completamente al día con sus impuestos (incluyendo aquellos que debía pagar por el ingreso de sus asesorías LEGALES a ALCATEL) y, por último, nadie se acuerda que el caso Chemise fue fallado a su favor así como que hubo una condenatoria penal posterior contra aquellos que, con un obvio tinte politiquero y mercantil, escribieron un libro por demás mediocre y difamador que, hasta la fecha, sigue siendo el túnel del tiempo de los fantasmas. Es todo un drama que, hoy por hoy, se ha convertido en leyenda urbana en Costa Rica y en un monumento al karma de chivo expiatorio.

Dado que desde mi juventud he tenido una clara inclinación por la historia, y en especial la historia política costarricense, me di a la tarea de investigar varios aspectos, entre muchos otros, que han resaltado a lo largo de la carrera política del señor Figueres. Me he enfocado en los aspectos negativos medulares de su administración (1994-1998) como lo son el cierre TECNICO del ferrocarril (del cual fui testigo directo e indirecto de mucho de lo que sucedió en esos años) y el cierre del Banco Anglo. Del primero ya publiqué un artículo que se ha hecho popular en internet y que ya compartí en este blogg. Y del segundo, estoy en proceso de terminar una investigación que me ha deparado sorpresas realmente desagradables de cómo se mueven las aguas profundas de la política costarricense. No he hecho estas investigaciones con el afán de defender al ex-presidente (él puede y tiene como hacerlo por sí mismo), sino con el único y muy puntual y personal interés de informarme. Amo la historia nacional, así que me debo a mí mismo esta satisfacción.

De cada caso hay suficiente información oficial que puede ser consultada pues su acceso es libre; y en el caso del Banco Anglo existen no solo archivos de las actas de las reuniones de su Junta Directiva, de los estudios de auditoría (incluyendo los amañados), de los estudios de factibilidad realizados para sopesar la posible fusión del banco con otros bancos nacionales, informes de la comisión legislativa que investigó el caso e informes del Banco Central, sino que también hay COPIOSA documentación judicial y de investigación criminal que consta en los juicios llevados a cabo (resueltos con condenatoria y cárcel a todos los involucrados) en los tribunales de justicia nacionales. En lo referente a las investigaciones y posteriores juicios a los miembros de la Junta Directiva del Banco Anglo, a su gerente general, a los hermanos López y a varios de los MAYORES deudores, entre ellos al que se hizo más famoso – Luis Fernando Chanto – se puede acceder al Ministerio Público y a los por tanto de las condenas que están en los archivos del Ministerio de Justicia y del Poder Judicial.

El Banco Anglo fue cerrado un 14 de Setiembre de 1994, a 4 meses de haberse iniciado la administración Figueres Olsen, que había decidido acoger el informe en ese sentido de una comisión especial nombrada por esa administración y que estuvo integrada por Rodrigo Oreamuno, Elías Soley, Leonardo Garnier, Carlos Manuel Castillo, Adrián Vargas, Ottón Solís y Francisco Antonio Pacheco. El mal manejo del Banco, no obstante, se había iniciado casi 7 años antes con los pagarés de JASEC, así como inversiones dudosas y contrarias a criterio técnico como los bonos basura venezolanos. Esto fue claramente determinado por la comisión legislativa que fue aprobada en la sesión No. 78 del Plenario de la Asamblea Legislativa del 26 de setiembre de 1994 para investigar el proceso y razones por los cuales el banco fue intervenido y eventualmemte cerrado. Esa comisión quedó formada por los diputados Gerardo Trejos Salas, Francisco Antonio Pacheco Fernández, Ottón Solís Fallas, Luis Gerardo Villanueva Monge, Gonzalo Fajardo Salas, Bernal Aragón Barquero y José Antonio Lobo Solera. Finalmente, por Acuerdo No. 2919, queda establecida esa Comisión y se le asigna el expediente No. 12.033, que se inicia el 27 de setiembre de 1994 y que se compone de 86 tomos. El informe de esa comisión es exhaustivo y, esto es importante, es un testimonio de incalculable valor histórico y completamente despolitizado. El mismo puede ser consultado en la Asamblea Legislativa.

Lo interesante, aunque ustedes NO lo crean, es que ni la comisión técnica nombrada por la administración ni la comisión legislativa culparon al presidente Figueres Olsen ni por la intervención y, muchísimo menos, por el cierre del Banco Anglo.

Es cierto que el cierre del Banco Anglo fue un ENORME golpe para el país, y en especial para sus 1760 empleados. De esto no hay duda alguna. Como también es cierto que su intervención y posterior cierre fue una decisión de la administración Figueres Olsen, respaldada por su Consejo de Gobierno, de las más difíciles tomadas durante ese período. Hay pruebas testimoniales suficientes (entre ellas las actas de las reuniones del Consejo de Gobierno) como para asegurar que el presidente NO quería cerrar la institución, pero al final y ante el peso de la evidencia, terminó por aceptar las recomendaciones técnicas emitidas por la comisión que su gobierno nombró.

Aún hoy día, a más de 20 años y cuando ya la economía costarricense ha absorbido de forma total el impacto del cierre del banco más antiguo de Costa Rica, sus efectos sociales y psicológicos perduran en gente que trabajó en esa institución y, por supuesto, en los aspectos financieros (Colones 30 mil millones no han sido, y probablemente NUNCA, serán recuperados) y políticos y POLITIQUEROS que caracterizan nuestro escenario electoral.

He concluido, después de haber hecho toda esta investigación, que el culpar al señor Figueres Olsen por el cierre del Banco Anglo no solo es chabacano e ignorante, sino que demuestra la pequeñez de mente que muchos de nosotros los costarricenses mostramos cuando se nos nubla la razón por el fanatismo ideológico y partidista. Es casi seguro, y en lo personal NO me cabe duda, que el señor Figueres Olsen sea culpable de otras cosas, pero NO lo es del cierre del Banco Anglo. La historia está ahí, ahí están los documentos, ahí están los testimonios, ahí están varios de los actores principales del desarrollo de los acontecimientos; y aún están las instituciones donde se puede consultar la totalidad de las circunstancias que determinaron ese hecho de la historia financiera nacional.

Así mismo, con solo un poco de sentido común y, por supuesto, de malicia indígena; nos daríamos cuenta de que la década pasada, y lo que llevamos de la actual, estuvo manipulada por una mente maestra y maquiavélica que desató los escándalos políticos que desembocaron en el enjuiciamiento de dos ex presidentes opuestos al partido del señor Figueres Olsen, que se estaban gestando intereses políticos de gran envergadura amparados al clamor levantado por un político nacional por la re-elección presidencial, lo que justificaba la urgente necesidad de eliminar posibles y fuertes contrincantes; y que el partido PUSC, en estado comatoso por los escándalos, necesitaba urgentemente nivelar la cancha pues estaba de por medio su misma sobrevivencia como organización partidaria. Entonces… ¿Qué mejor chivo expiatorio que el hijo del caudillo?

Es cuestión de tener un poquito de curiosidad y respeto por la historia nacional. Yo lo hice y les recomiendo que lo hagan. Bien vale la pena adecentar la política nacional pues todos nos veríamos beneficiados ya que, un ciudadano informado es un ciudadano responsable al que es muy difícil manipular.

Háganlo… el beneficio y la recompensa que se pueden obtener, simplemente, NO tienen precio…

APRENDER, DESAPRENDER Y RE-APRENDER

I
El título de este comentario lo dice en su brutal y magnífica totalidad. En estos convulsos tiempos es absolutamente necesario, estoy convencido de ello, el tener la capacidad de aprender, de desaprender y de re-aprender. Vivimos en una época globalizada, interconectada e interdependiente basada en la masificación de las comunicaciones y el conocimiento. Esta época exige de nosotros nuestro mayor esfuerzo y creatividad para dejar de lado metodologías e ideologías aprendidas a lo largo de nuestras vidas que han perdido su vigencia o, por lo menos, su validez está siendo fuertemente cuestionada o en franca decadencia; y aprender nuevos planteamientos, nuevas propuestas y nuevas alternativas que estén en concordancia con los nuevos, sofisticados, complejos y vigorosos desafíos sociales, políticos y económicos que moldean nuestro mundo y, por extensión y consecuencia, a nuestra Costa Rica.

Nuestra época es una época compleja, de eso no hay la menor duda; y debemos de recurrir a toda nuestra capacidad y potencial para analizar problemas y crear soluciones que estén a tono con esa nueva realidad que hoy envuelve nuestras vidas, tanto a nivel individual como social.

II
Desde que tengo uso de razón política me he definido como un socialdemócrata. Hoy, después de largas cavilaciones y de confrontar tantas posiciones distintas que van desde el neo-mercantilismo salvaje y obtuso, el anarquismo liberal y hasta el marxismo pétreo y fanático, me he dado cuenta de que estas etiquetas ya no tienen el sentido que tenían en el mundo de los años setenta, ochenta e inclusive los noventa. Es más, estoy convencido de que ya no tienen sentido alguno y que, cuando me defino de esta u otra manera, me veo como un dinosaurio intelectualoide casi a punto de enfrentar el asteroide de su extinción. He sido testigo de como hasta mis preciadas convicciones keynesianas están siendo repensadas y, en gran medida, superadas o reformuladas. Todas esas posiciones tradicionales de izquierda o derecha o de centro, en el presente están siendo seriamente cuestionadas e, inclusive, dejadas de lado o desechadas por obsoletas. Y no es porque hayan aparecido teóricos iluminados y reformadores del curso de la historia con nuevas y geniales propuestas. No, para nada. Esta época nuestra aún no tiene, desde el punto de vista estrictamente teórico, ninguna similitud con los grandiosos siglos XVIII y XIX; siglos de grandes y reformadoras teorías políticas, económicas, sociales e, inclusive, científicas. Esas mismas que hoy están siendo seriamente cuestionadas y, en algunos casos, hasta demolidas sin contemplación. Pero es que, cuando lo pienso en detalle, todas esas cimeras teorías nacieron a la sombra de profundas convulsiones sociales, económicas y políticas y que, por su naturaleza, fueron asimismo motores de los extraordinarios cambios gestados a lo largo del siglo XIX y que desembocaron en el siglo XX.

III
Y hoy, por suerte, de nuevo estamos en el amanecer de grandes y profundas convulsiones y transformaciones económicas, políticas, sociales, culturales, ambientales y científicas. Y esas transformaciones definirán este siglo XXI y; querámoslo o no, nos están obligando a desprendernos de las viejas concepciones y re-aprender nuevas, complejas y sofisticadas formas de pensar y actuar porque nuestras instituciones y organizaciones sociales, políticas, empresariales, económicas y familiares también se han tornado más complejas y sofisticadas. Y hay que manejarlas con mayor precisión y efectividad en sus funciones productivas, económicas, financieras, tecnológicas y administrativas. Aventurándome a hacer una predicción, creo que muchas instituciones, como hoy las conocemos, no sobrevivirán al empuje de las nuevas propuestas. Y eso, a mi juicio, está bien aunque esa transformación o desaparición vaya a ser un parto muy doloroso.

IV
El empuje que energiza toda esta transformación viene de un segmento poblacional que es masivo, con educación superior, con acceso y manejo de tecnologías sofisticadas, con un profundo sentimiento de insatisfacción e indignación por no tener un campo o espacio de desarrollo, ya sea porque el sistema es incapaz de crearlo o porque el sistema simplemente se lo niega. Esta transformación se gesta en la clase media mundial. No se gesta en los anillos de miseria alrededor de las grandes urbes, o en las empobrecidas zonas rurales africanas, latinoamericanas o asiáticas, o en las poblaciones semi-esclavizadas de India o China o en estados fallidos como Somalía. No se gesta tampoco en los claustros universitarios reservados a las cerradas élites intelectuales y mucho menos se gesta en las élites corruptas políticas y financieras que dominan el mundo, que son, por el contrario, el objetivo específico más claro de este masivo movimiento.

Es un movimiento global que pide y exige una gran gama de cambios ya no solo estructurales, sino que también tritura añejas propuestas ideológicas y políticas. Es un cambio que, aún y cuando parezca incipiente, ha llegado para quedarse y transformar nuestro mundo.

V
El mundo, en su complejidad actual, está cambiando y, al menos en mi opinión personal, lo está haciendo para bien. Por ello, ante las inevitables exigencias de este cambio, debemos de re-inventarnos. Dejar de lado nuestras viejas (que no son tan viejas) concepciones y aprender las nuevas propuestas. Debemos de estar informados, involucrarnos, participar y tener la mente abierta a las nuevas corrientes de pensamiento social, político y económico. Debemos de entender que hay propuestas éticas y morales que nacen de la necesidad vital de una sociedad en franca transformación que reclama dignidad y que está hastiada de las degradantes y ofensivas posiciones de las clases dirigentes, sean éstas políticas o no. Debemos de aceptar que el visionario Alvin Toffler tenía razón al decirnos que “… los analfabetas del siglo XXI no serán los que no sepan leer y escribir… sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y re-aprender…” Y, con humildad, me atrevo a agregar que analfabetas serán también aquellos que no sean capaces de entender la magnitud de esta realidad y necesidad existencial y que, en consecuencia, eviten involucrarse.

Nuestra sobrevivencia como individuos y como sociedad depende de que comprendamos la profundidad de los cambios que enfrentamos. No es fácil, pero aquellos que no lo hagamos nos convertiremos en fósiles vivientes y, eventualmente, enfrentaremos el asteroide de nuestra extinción…

LA IGLESIA CATOLICA APOYA EL ESTADO LAICO

La verdad es que yo sí estoy de acuerdo con un Estado laico y, consecuentemente, apoyo la iniciativa del legislador Otto Guevara de revivir este proyecto legislativo.

El que un Estado sea laico NO significa que sea excluyente ni mucho menos que sea ateo. Significa simplemente que hay libertad de conciencia y de práctica religiosa, así como separación de poderes entre Estado e Iglesia.

Yo soy católico y, en ese sentido, estoy de acuerdo con el hecho de que el mismo Concilio Vaticano II defiende y recomienda un Estado laico, a excepción clara y lógica del Estado Vaticano. En su viaje a los Estados Unidos en el 2008, el papa Benedicto XVI declaró “el Estado debe ser laico precisamente por amor a la religión en su autenticidad, que solo se puede vivir libremente”. Además, también este papa dijo claramente con respecto al Estado laico: “es un logro de la civilización que la Iglesia tiene la obligación de proteger”.

Así mismo, el papa Francisco en su visita a Brasil en el 2013 no dejo duda alguna al decir: “La convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad”.

Es por ello que, en consciencia y concordancia con lo que el Concilio Vaticano II y las más altas autoridades de la Iglesia Católica indican, yo SI apoyo que Costa Rica sea un Estado Laico. Eso sí, jamás apoyaré un Estado ateo como lo es Korea del Norte o la misma China Comunista.

TERREMOTO-TSUNAMI GLOBAL

Y ahora tenemos un escándalo que nació como terremoto y se convirtió en tsunami y que, a medida que van pasando los días, su oleaje ha arreciado y va exponiendo a su paso la magnitud del daño que está causando.

¡Y saber que aún faltan muchos daños más por cuantificar!

A nivel global, este tsunami se puede comparar con el tristemente famoso tsunami del 26 de Diciembre del 2004 en Océano Indico que dejó casi 500 mil víctimas (450 mil muertes y 50 mil desaparecidos aproximadamente). El tsunami ha sido provocado por el terremoto ya mundialmente conocido como “Panamapapers”, con epicentro en Ciudad de Panamá, en una firma de abogados llamada Mossak Fonseca, cuya magnitud es de casi 10 grados en la escala richter del escándalo y con una profundidad que aún no termina de medirse. Las consecuencias de este terremoto-tsunami apenas empiezan a vislumbrarse en regiones como Arabia Saudí, Rusia, Islandia, México, China… y hasta en Costa Rica. Este mega escándalo no está dejando muñeco con cabeza…

En Costa Rica el fortísimo oleaje del escándalo llegó casi instantáneamente pero, a diferencia de otros lares, en nuestro terruño el escándalo ha sido dirigido, en aras de una revolcada interpretación del interés público y de una enfermiza concepción de la libertad de prensa, a despedazar honras y reputaciones. Y además, y sin ningún viso de decoro, a ser utilizada para promover manifiestos y cuestionables intereses políticos y politiqueros y hasta para vendettas personales.

El terremoto-tsunami “Panamapapers” nos ha desnudado completamente al exponer la ética y la moral que como sociedad hemos vilipendiado sin ningún remordimiento ni sentido de culpa. Este escándalo nos está demostrando, de forma incuestionable, cuan enfermos estamos. Somos una sociedad en la cual los principales principios éticos y morales de convivencia los estamos tirando a la basura. El principio angular de nuestro ordenamiento jurídico de la presunción de inocencia vale hoy menos que el papel higiénico reciclado y más barato que NOSOTROS LOS COSTARRICENSES más pobres aún podemos comprar en nuestros supermercados. El tribunal mediático y de la redes sociales condenan sin misericordia y, en ninguno de los dos, es posible la defensa. Son tribunales torquemadianos que se alimentan del resentimiento, la envidia, la venganza, la terquedad, el fanatismo, el cinismo, la ignorancia y del repulsivo efecto del anonimato de la masa.

El escándalo de los “Panamapapers” ha demostrado a nivel global las contradicciones éticas y morales que nos designan como sociedad, propiamente dicho, de nuestra época; y en Costa Rica no ha sido la excepción. Y estas contradicciones éticas van desde cómo fue obtenida la enorme cantidad de información (2.7 terabytes) disimulado el acto con el eufemismo de “filtración” (como si con tal definición se pudiese disimular el acto claro y simple de ROBO) hasta el uso sesgado, tendencioso y malintencionado de esa información para manchar y hasta destruir honras ajenas sin absolutamente aportar ningún tipo de prueba y dejando, en el imaginario, la condena irrefutable y el escarnio.

Desde una perspectiva estrictamente ética, con este escándalo salen a relucir varias apreciaciones que no por ser secundarias, dejan de ser vitales. Entre ellas está el hecho de si es ético y moral si alguien decide invertir su capital fuera de nuestras fronteras, como muchos lo hacen de forma totalmente legal, basados tanto en nuestro ordenamiento jurídico como en el del lugar donde se realiza la inversión, si es ético y moral el divulgar información privilegiada y, a la vez, insinuar (la diferencia es literalmente semántica) ilegalidad y delito en el proceder de aquellos que son nombrados en esa información, si es ético y moral que un Estado paquidérmico, incapaz, ineficiente y atrofiado imponga a sus ciudadanos cuotas impositivas tan altas y que NO son utilizadas para el mejoramiento general del Estado (infraestructura, programas eficientes contra la pobreza y el desempleo, generación y apoyo del emprendimiento empresarial, mejora sustancial de la educación, etc.) y que a la vez sea incapaz de controlar el gasto, la ineficiencia burocrática y las gollerías sindicales. Si es ético y moral que haya personas que decidan sacar sus fortunas (LAS BIEN GANADAS Y GESTIONADAS) fuera de nuestro país y al hacerlo hagan caso omiso del compromiso ciudadano de ayudar a sacar el país del atolladero en el que, de una forma u otra, TODOS hemos permitido que cayera. Es ético y moral que el hedonismo, el egoísmo, la avaricia, la falta de prudencia, el resentimiento y el desprecio por el bienestar de los demás sean los signos de nuestra actual idiosincrasia.

Estoy plenamente convencido de que esta NO es nuestra verdadera Costa Rica. Es la Costa Rica que nos han venido imponiendo y que nosotros como PAIS no hemos sabido reaccionar para evitarlo. Si hay algo bueno que podemos sacar de este terremoto-tsunami es, precisamente, el que abramos los ojos ante la peligrosa conducta social que hemos creado con nuestra insatisfacción, con nuestro egoísmo y con nuestra inacción.

Además, estoy también plenamente convencido de que algunos de los nombres indicados en los más de 75 mil documentos que se refieren a Costa Rica son culpables de corrupción y de delitos, pero ello hay que probarlo en un juzgado de justicia de la nación, no en un juzgado virtual e intolerante como Facebook u otras redes sociales. Así mismo, tengo el convencimiento de que la inmensa mayoría de los nombres ahí citados son de personas que actuaron apegadas a la ley y que, en consecuencia, NO son culpables de delito alguno. Pero sobre todo, estoy profundamente convencido de que las contradicciones éticas y morales que nos agobian como sociedad son las que, en realidad, están deteriorando peligrosamente nuestra estabilidad nacional. Estas contradicciones éticas y morales son las que, amparadas al relativismo y el revanchismo ideológico y político, justifican y validan un comportamiento tan execrable como el demostrado por medios masivos de comunicación, por nuestras élites políticas, por nuestras élites empresariales y, por supuesto, por nuestra población en general.

Umberto Eco dijo, quizás de forma resignada, que “las redes sociales le han dado voz a los imbéciles”. No soy quien para contradecir está afirmación tan despectiva como demoledora, pero si soy quien para no estar de acuerdo con ella y pensar, por el contrario, que las redes sociales son las que también le han dado voz a los que queremos cambiar el mundo para bien, y especialmente nuestro país, incluyendo en el proceso a los imbéciles…

MI PATRIA ES COSTA RICA

Mi patria no es solo
el Reventazón o el Virilla,
o Chira, Venado y Calero…
Mi patria no es solo
San José o Puriscal,
Puntarenas o Nicoya…

Mi patria no es solo el Zurquí,
ni las llanuras sancarleñas,
ni los balcones bohemios y vetustos
del Barrio Amón o del Club Unión.
Mi patria no es solo Sixaola
ni San Vito de Java,
ni Quepos ni Golfito,
ni Paso Canoas
ni Peñas Blancas…

¡Mi patria es mucho más
que lugares y nombres…!

Mi patria no es
solo la tierra
donde lloré por primera vez,
donde amé por primera vez
y donde dormiré por última vez…

Mi patria no es solo
el lamento o la desconfianza
del bribrí, el cabecar,
el cholo o el guaymie,
ni el patuá del negro caribeño,
ni el yupipía del sabanero,
ni el silencio burlón del cartago
o la alegría contagiosa del costero.

No es solo la tristeza o el llanto
del indigente o el miserable,
ni la altanería o la prepotencia
del poderoso.
Ni las heridas que se arrugan
y enquistan en la indiferencia,
en los clichés y los refugios
del “pura vida” y “la Suiza centroamericana”.

Mi patria no es solo
el malecón que vigila
al mar infinito y lozano,
o el volcán que imponente
se eleva hasta un cielo
azul y prístino;
o el río impetuoso
que moldea las montañas
y desafía la humana osadía.

Mi patria es mucho más
que tiempos y recuerdos,
gentes y costumbres,
amores, envidias y odios…

Mi patria no es solo
una democracia resfriada
ni una libertad confusa
y llena de remiendos.
Democracia y libertad
a las que hemos ultrajado
y abusado sin reparo ni castigo…

Mi patria no es solo
el tugurio intimidante
y hoguera de conciencias,
ni el barrio exclusivo
rodeado de gendarmes,
murallas y alambres de navaja.
No es solo
la opaca casa de cristal,
el laberíntico palacio azul,
el fortín, el valle central,
los “malls” que brotan como plagas
ni el Festival de la Luz
o la fresca brisa decembrina.

¡No… !

Mi patria,
esta que llamo mi patria,
es mucho más que la suma
o la resta que llena o vacía
un insano nacionalismo…
Mi patria es un todo
vertido en indomable amor
que obliga y respeta,
que vive y se alimenta todos los días
de todas – y otras no dichas-
estas pinceladas.

Mi patria es este fervor
por su gente,
por su mar, su cielo,
sus ríos, sabanas y montañas.
Mi patria es el resplandor
y la intensidad de toda esta tierra.
Es la generosidad
que reclama honestidad
y trabajo.
Una madre cobijada
y que nos cobija
con la sábana multicolor
del blanco, azul y rojo.

¡Mi patria es una sola obligación,
una sola promesa, un solo destino,
y un solo nombre…!

¡Mi patria es Costa Rica…!

Mario I. Franceschi
Diciembre del 2015.

LA NOCHE

Es sintomático: Cada vez que a un ex candidato presidencial le es dado el micrófono, la grabadora o las cámaras televisivas para sus diatribas, se decanta como catarata con su consabido estribillo de “la larga noche neoliberal” o, simplemente, “los neoliberales”.

Una forma, por demás peyorativa, de englobar a TODOS aquellos que no pensamos como él y sus acólitos y que, obviamente, no somos “sus amigos”…

Pero, como todo en la politiquería panfletaria de la izquierda INFANTIL costarricense (Correa): sin sustancia ni, por supuesto, definición y conocimientos sólidos de un término que ha sido usado y abusado para justificar la continuidad de una ideología pétrea, caduca y fallida. La idea es, simple y llanamente, el golpe mediático, la polarización social y la zalamería populista.

Y hay que reconocerlo: es un esfuerzo sobrehumano por permanecer vigente en el prisma electoral de un país que, como el nuestro, ha caído en una profunda y miserable mediocridad política… tierra fértil para desvaríos y desvíos como los del personaje aludido y su partido político…

Después de que una noche termina, nace un nuevo día. Y el nuevo día empieza con el amanecer. Esa es la ley de la naturaleza. No hay contradicción alguna en esta simple afirmación. A la noche ni al amanecer se les puede “obligar” a “ser” o “existir”…

No obstante, y permítanme una libertad literaria, usaremos la palabra noche (pena da el reiterado uso y abuso de una palabra tan llena de significados vitales para la humanidad para fines político-panfletarios de la izquierda nacional) y le agregaremos el adjetivo en forma femenina “larga” para resumir, sin más preámbulos, el tema de este pequeño artículo:

“La larga noche de 17 años del socialismo del siglo XXI latinoamericano (ligada al larguísimo invierno comunista de más de 165 años iniciado en la Alemania de mediados del siglo XIX) que ha ensombrecido con sus tinieblas a tantos países hermanos, está llegando a su final. Ya el amanecer empieza a despuntar en el cono sur y; desde la Tierra del Fuego y la Patagonia, habrá de irse extendiendo hacia el norte de toda nuestra Latinoamérica.”

En fin, y solo como alegoría poética, no hay noche que no encuentre su amanecer y no hay invierno que no entregue sus fríos al renacer de la primavera. El invierno comunista ya hace rato cedió ante la primavera (solo algunos rincones antárticos aún sufren sus rigores) y la larga noche del ALBA (¡Qué ironía y contradicción semántica!) ya está viviendo los rayos de un revoltoso sol matutino.

Saludo, de forma efusiva, el coraje del pueblo argentino que decidió, EN LAS URNAS, acabar con esa larga noche de pesadillas, así como a los pueblos de Brasil, Perú y Bolivia que están gestando esos cambios. Pero sobre todo, al pueblo venezolano, país donde se gestó este retorcido experimento socialista llamado ostentosamente “Socialismo Siglo XXI”, por su valiente lucha por recuperar su país.

Y solo espero y confío que esa apuesta por un cambio político vital no sea traicionada como lo fue y ha sido el anhelo nacional por el “cambio” que el “país de las bolas de piedra” masivamente clamó en las urnas en el 2014.

¿NO MAS RECOPE?

Hagamos algunas preguntas y reflexiones antes de poder contestar.

Primero una breve reseña histórica:

1- En 1961 se funda, por un grupo privado Allied Chemical, la Refinadora Costarricense de Petróleo S.A. (RECOPE S.A.) y se inicia la gestión de permisos ante el Estado para iniciar operaciones a gran escala. En 1963 los permisos y contratos son otorgados por la Asamblea Legislativa; y ese mismo año se inicia la construcción de la refinería en Moín, la cual se termina en 1967. Al mismo tiempo se inicia la instalación de la primera línea del poliducto y se termina la construcción del plantel en Ochomogo. En 1969 se funda el sindicato de RECOPE. En 1972 se inician los contactos para comprar por parte del Estado costarricense las acciones de la refinería. Costa Rica era dueña del 15% de las acciones y Allied Chemical del otro 85%. El avalúo determinó un valor de USD16.0 millones de aquella época. En 1974 Costa Rica compra por la ridícula y sorpresiva suma de USD1.00 (un Dolar estadounidense) RECOPE S.A. y, al mismo tiempo, se le condona a nuestro país una deuda de Colones 4.0 millones que se tenía con Venezuela por el suministro de petróleo. Desde finales de la década de los 60s ya se habían iniciado investigaciones por parte de nuestro país por denuncias de corrupción y de incumplimiento de contratos por parte de la empresa mayoritaria, aspectos éstos reafirmados en el informe final de 1971. En 1975 por decreto ejecutivo se nacionaliza la distribución nacional de combustibles y por ley se prohíbe a RECOPE operar estaciones de servicio al detalle y, en consecuencia, estas estaciones o “bombas” quedan en manos privadas. En 1993 la Asamblea Legislativa mediante la aprobación de la Ley 7352, reitera la decisión de mantener el monopolio estatal de la importación, refinación y distribución a granel de los combustibles. En el año 2001 RECOPE es gravada con el impuesto único a los combustibles y en el 2011 RECOPE dejó de refinar…

Ahora algunas preguntas:

2- ¿Ha cumplido RECOPE con su mandato de mantener el suministro de los combustibles que el país necesita para su operación, crecimiento y desarrollo?
La respuesta es un “SI”. RECOPE, desde el momento que entró en operaciones en 1963 ha cumplido con este objetivo de forma ininterrumpida, incluyendo almacenaje de combustibles, en casos de emergencia o de desabastecimiento internacional, por un período de hasta 70 días a partir de 1974. En este sentido, RECOPE ha cumplido no solo con el mandato que por ley tiene sino que también ha hecho las inversiones, ya sea con fondos propios o por financiamiento con entidades financieras internacionales o por emisión de bonos, que el país ha requerido en función del incremento de su demanda. Se ha construido una terminal portuaria petrolera que puede atender buques de hasta 80000 toneladas de registro bruto, se han ampliado las redes del poliducto, que originalmente eran desde Moín hasta Ochomogo, para hacerlas llegar hasta La Garita y Barranca, se han construido planteles de almacenamiento y distribución tanto en Moín, como en Ochomogo, La Garita, Barranca y el aeropuerto. Se instaló el laboratorio nacional de grandes masas y volúmenes (el más grande y moderno de toda el área centroamericana). Se han construido esferas para el almacenamiento del LPG… RECOPE ha invertido y ha invertido bien a lo largo de esos casi 52 años para que, operacionalmente, sea una empresa eficiente. Las comillas del “SI” las añadí por el sencillo hecho de que, a pesar de todo lo bueno que ha hecho RECOPE a lo largo de 52 años, ya NO refina, recientemente ha realizado inversiones de dudosa calidad y su funcionamiento ha venido en decadencia paulatinamente. Hoy día, no cumple a cabalidad con un mandato original y fundacional.

3- ¿Ha cumplido RECOPE con su misión social, política y económica como monopolio estatal?

La respuesta, al menos para este comentarista, es un NO. Y es un NO porque, a pesar de ser una empresa que se define como una sociedad anónima (S.A.) cuyas acciones pertenecen al Estado costarricense (o sea, a todos nosotros), ha sido opaca en sus actuaciones para con el país, además de que se ha convertido en botín político, en foco de corrupción, en caja chica del Estado y ha propiciado su rendición con sus concesiones de privilegios odiosos en sus últimas negociaciones con el sindicato de su convención colectiva, que junto con el incremento desproporcionado de su planilla (en específico su monto), ha generado un descontento generalizado por las desigualdades groseras con el resto de la población costarricense. Además, su incursión en negocios con consorcios extranjeros para la construcción de una refinería ha provocado pérdidas por más de USD50.0 millones de USD y, también, su falta de rigurosidad legal (ignorancia aventurera de las obligaciones legales de la ARESEP) ha permitido la importación de combustibles (bunker gourmet) para el ICE que le generaron pérdidas hasta por más de Colones 10.0 mil millones desde el 2010 al 2013. Y todos estas “distorsiones” y otras que sería largo enumerar, las hemos terminado pagando, de un modo u otro, nosotros los consumidores por medio del precio de los combustibles.
En otras palabras, operativamente RECOPE ha sido una empresa eficiente y modelo en centroamérica, pero administrativamente (al ser una institución que permitió su excesiva politización y rendición a los intereses desmedidos de su sindicato) le ha fallado estrepitosamente al país. Y es en este punto donde nacen y se justifican las protestas en contra de esta institución.

Ahora una reflexión:

4- ¿Es RECOPE realmente culpable de estas “distorsiones”?

Creo que SI. Al ser RECOPE una institución estratégica para el país, debió de ser más cautelosa y beligerante al verse enfrentada con las circunstancias descritas, y en específico LAS POLITICAS. Por su misma naturaleza y por su mismo mandato constitutivo, que le da independencia jurídica, RECOPE debió de actuar de forma determinante para proteger, sobre todo, los intereses nacionales y no ceder ante la imposición de los intereses de castas políticas AL SOMETERSE a las directrices POLITICAS de la ley 4/3 de 1970, que distribuía las juntas directivas de las instituciones entre los dos partidos mayoritarios, y a la Ley de Presidencias Ejecutivas de 1974, que reforzaba el poder del Presidente de la República al asignarle la potestad de nombrar las juntas directivas en las instituciones. Además, a partir del inicio de este milenio, y por intereses meramente políticos, RECOPE empieza su rendición ante el embate de los interese sindicales.

Por otro lado, a partir del año 2001 cuando por ley No. 8114 la institución fue gravada con el impuesto único a la importación de combustibles, RECOPE inicia una época durante la cual pierde paulatinamente su control efectivo sobre su monopolio y el mismo pasa a manos de intereses políticos representados por el gobierno de turno. Se termina de cerrar el círculo que somete a la institución a los intereses de la nefasta alianza entre la dirigencia política y sindical. Es más que obvio que los intereses políticos que han afectado a RECOPE exceden con creces los intereses sindicales, así que culpar al sindicato por todos los males que sufre esta institución es, por decir lo menos, injusto. Con solo leer el Capítulo I de esa ley No. 8114 basta para darse cuenta de que ese impuesto único NO ha funcionado para lo que fue creado, y con ello tendríamos más que una razón de peso para exigir no solo su derogación o reforma total, sino cuentas específicas y muy claras del por qué se incumplió de forma tan grosera con ese mandato legislativo.

En resumidas cuentas, RECOPE ha venido sucumbiendo ante el embate de los intereses políticos de los gobiernos de turno así como, en menor medida, a los intereses de un sindicato que, astutamente, vió la oportunidad de fortalecer sus pretensiones y la ha aprovechado.

El problema de RECOPE es, definitiva y abrumadoramente, POLITICO.

Por último ¿Qué proponemos para RECOPE?

Al menos en lo que a mi respecta, considero que en RECOPE lo primero que hay que hacer es des-politizarla total y completamente, y esto incluye una re-ingeniería gerencial y de personal profesional y técnico de hondo calado y a todo nivel; y la eliminación inmediata de su presidencia ejecutiva (esto que aplique para toda la institucionalidad nacional). Lo segundo es revisar exhaustivamente los alcances del impacto HOY de esa ley No. 8114 del año 2001; y derogar o ajustar a un porcentaje realista ese impuesto único que permita el abaratamiento de los combustibles y, por consiguiente, el abaratamiento del desarrollo del país. Y por supuesto es imperativo, es más, de forma altanera propongo, que ese impuesto sea UTILIZADO para aquellos fines para los que fue creado desde un principio (les recomiendo leer esa ley… pueden bajarla del internet). Lo tercero es abrirla a la competencia y asignarle la RESPONSABILIDAD monopólica de administrar los activos del Estado en su área, los cuales valen millones de dólares (muelles, centros de almacenamiento, poliductos, laboratorios, edificios, etc) así como re-adecuar sus estados financieros para subsanar sus pasivos (que exceden en más de 8 veces su capital social) para que RECOPE pueda, desde un principio y aprovechando su larga experiencia en el ramo, participar de forma exitosa en un mercado abierto. Esto incluiría, por supuesto, derogar la prohibición legislativa de 1975 que inhibe a la institución participar en el negocio de suministro al detalle de combustibles. En cuarto lugar asignar por ley a RECOPE el monopolio del suministro de combustibles a las instituciones del Estado como el ICE, la CNFL y otras, suministro de combustibles subsidiados a los pescadores (RECOPE administrará y asignará este suministro y no INCOPESCA), suministro a los buques y, también, el suministro de combustible para jets, aviones de hélice y otras naves similares. Todo lo demás, incluyendo la gasolina super, regular, el diesel, el asfalto y el LPG, se abriría al mercado y los precios al consumidor NO serán regulados por la ARESEP si no por las preferencias de los consumidores. Lo quinto es denunciar LA TOTALIDAD de la convención colectiva con el fin específico de negociar una nueva convención colectiva acorde con la realidad nacional y no con los intereses feudales de una casta sindical. Y sexto reducir significativamente su planilla (tanto desde el punto de vista humano como el salarial) y ofrecer a aquellos empleados que habrán de ser removidos salidas negociadas, movilidad laboral o pensiones adelantadas.

En otras palabras, propongo simple y llanamente REFORMAR hasta sus cimientos una institución estratégica y vital para los intereses del país, para así adecuarla a las exigencias de un mundo excesivamente competitivo. Nunca propondré cerrarla y, así mismo, NUNCA podré decir YA NO MAS RECOPE y, por el contrario, mantengo que RECOPE debe de ser rescatada y modernizada para aprovechar sus innegables posibilidades como motor del desarrollo nacional.

Quiero aclarar que este artículo, un poco largo, es solo MI OPINION, y humildemente la someto al escrutinio, la crítica y el análisis de aquellos que tengan la paciencia de leerlo…

Saludos;

Mario I. Franceschi

LA MARCHA CIUDADANA DEL 26 DE SETIEMBRE

No pude participar de la marcha del recién pasado 26 de Setiembre del año en curso ayer de la forma que hubiese querido: completamente involucrado… pues, como ya he apuntado en otras oportunidades, tengo asuntos muy serios que atender.

No obstante, y a pesar de mi limitada participación tanto física como temporal, pude percatarme del nacimiento de un movimiento ciudadano totalmente diferenciado de los movimientos que Costa Rica ha atestiguado estas últimas décadas. Un movimiento ciudadano gestado, impulsado y dirigido desde las redes sociales; y una respuesta positiva, alentadora y sincera de parte de muchísimos costarricenses que se hicieron presentes a esta marcha preocupados por el presente de nuestro país y, por supuesto, por el futuro que este presente significa.

Las noticias y los comentarios posteriores han sido desde despectivos hasta halagüeños, dependiendo del cristal con el que se mire el hecho y desde la perspectiva ideológica u oportunista que se le analice. Los despectivos y oportunistas han sido vertidos desde la tarima de la arrogancia y, obviamente, desprovistos de todo sentido de análisis pero si cargados de burla, sorna y crítica insustancial, como si con ello pudiesen deslegitimar un movimiento que está cogiendo impulso y momentum. Esa prepotencia y esa insustancialidad son propias de fanáticos, confundidos y escasos de luces, aspectos que afloran por más que quieran ocultarlos en retórica y demagogia.

De los positivos, aún y cuando los hay de muchos colores, es bueno que entendamos que esta marcha (y las futuras) no son muestras de descontento para con una clase de trabajadores ni contra la institucionalidad de nuestra nación. Esta marcha es el justo clamor que tenemos muchos costarricenses por un cambio al camino equivocado por donde han llevado el rumbo del país grupúsculos prepotentes, feudales, abusivos y excluyentes; fanatizados en su prepotencia, en su matonismo y en su equivocada creencia de que el país les pertenece; y contra aquellos que, en aras de cimentar sus intereses tanto políticos como económicos, permitieron y siguen permitiendo que estos grupúsculos profundicen su secuestro del Estado… de NUESTRO ESTADO.

La intención no es; y nunca ha sido, el polarizar aún más una sociedad ya altamente polarizada y tan llena de contradicciones como la costarricense, ni fomentar sentimientos revanchistas y condenatorios en contra de muchos costarricenses que son personas de bien pero que, por cuestiones del destino, son empleados públicos o de instituciones del Estado. No podemos ni generalizar ni mucho menos envenenar el alma de un país que clama por cambios, no por odios…

En lo personal, no marcho ni abogo por la destrucción de la institucionalidad costarricense. Marcho porque estoy totalmente en contra de lo que esa institucionalidad es y representa HOY. Una institucionalidad ineficaz, paquidérmica, ineficiente, corrupta, abusiva, esclerótica, feudal y tiránica. No marcho porque crea en posiciones ideológicas estigmatizadas como izquierda o derecha, ni porque sea el seguidor de un partido político secuestrado por su eterno candidato. Marcho porque creo que este es un movimiento ciudadano que NO le pertenece ni al PLN, ni al PUSC, ni al ML ni a ningún partido político en específico. Este es un movimiento que le pertenece, en todos sus extremos, al pueblo de Costa Rica. Un pueblo cansado de que lo esquilmen y lo burlen…

Esta marcha es una muestra clara de la determinación de nuestro pueblo y un llamado de atención a todo el país, pero en especial al estamento político, sea del signo que sea, de que el costarricense se está poniendo en marcha y está empezando a reclamar sus derechos a decidir el futuro de la Patria.

Mal hacen los que critican con sorna, burla y prepotencia el no detenerse a analizar la profundidad del iceberg que esta punta representa… y mal hacen y harían los que tergiversen los postulados que la han motivado o que quieran adueñarse de este movimiento para llevar agua a sus molinos politiqueros. Cualquiera de las posiciones es contraproducente y demuestran una insufrible ceguera, una falta atroz de conciencia histórica y una condenable falta de amor y respeto por la Patria.

Cierro con una frase de José Ortega y Gasset: “”Sólo es posible avanzar cuando se mira lejos. Solo cabe progresar cuando se piensa en grande”.

Y Costa Rica tiene absolutamente TODO para ser grande… muy grande… y estoy convencido de que “el país está empezando a mirar lejos y a pensar en grande”.