LA RETORCIDA ETICA DE LOS MERCENARIOS

La esposa de don Ottón tiene acciones en HOLCIM que representan el 0.0051% del total de las mismas que la empresa ha colocado en el mercado local vía la Bolsa Nacional de Valores. Ella es una de entre los miles de costarricenses que han comprado acciones de esta empresa.

Y debido a ello, los fariseos locales atacan inmosericordiosamente a don Ottón. Haciendo uso desmedido, cínico y hasta vulgar de la falacia ad hominem. Atacan la integridad “ética” de don Ottón por su falta de transparencia y por sus “intereses”… pero TODOS, absolutamente todos, se cuidan de NO atacar el trabajo hecho por este diputado en la Comisión Investigadora de los Créditos Bancarios. Ahí solo le dicen Torquemada y autoritario… pero el fondo, el meollo del asunto, lo evitan descaradamente. Ahí NO hay argumentos, solo silencio cómplice y egoísta.

Es tal la hipocresía, la piratería y la mercenariedad profesional que NINGUNO, absolutamente NINGUNO, se ha atrevido a enfrentarlo directamente para cuestionarle su proceder como miembro de esa Comisión, y mucho menos, sus conclusiones y revelaciones. Lo importante es venderse, cotizarse… demostrar que se es el “mejor soldado del amanecer”.

Ataque al mensajero, pero no a su mensaje. Falacia del “Hombre de Paja”. Todo lo dicho por estos “patriotas” es mero discurso falaz. Hay gente que paga muy bien para que estos y otros instrumentales halen los hilos del desprestigio como argumento.

Es tal el amor que le tienen a la Patria y a la necesidad de sanearla, que prefieren hacer un escándalo por 0.0051% de las acciones del Grupo HOLCIM que están a nombre de la esposa del diputado – con tal de desviar la atención sobre lo que realmente importa al país – que apoyar el excelente trabajo que tanto este diputado, como la diputada Patricia Mora, han desplegado estos últimos meses.

El cinismo NO es de don Ottón, sino de aquellos mezquinos que lo atacan a lo personal, no a su obra en pos de esclarecer en este trance tan asqueroso que está pasando Costa Rica.

¿Etica? ¿Por qué no se miran al espejo…?

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