RECOPE Y CANDIDATOS POPULISTAS – RESPUESTA A DON CLAUDIO ALPIZAR –

Este artículo ha sido escrito como respuesta a la publicación en redes sociales de don Claudio Alpizar Otoya sobre este tema: la apertura del mercado de los combustibles en Costa Rica. Hay concordancia con el mensaje medular de su artículo, la cual se resume en la siguiente frase: “Recuerde que el populismo no es monopolio de partidos de izquierda, también en la derecha hay muchísimos.” (sic).

No obstante, todo lo demás indicado en la publicación de don Claudio Alpizar es debatible, en el buen sentido del término.

Lo expuesto por varios de los candidatos a la presidencia de la república sobre abrir el mercado de los combustibles, que no entraron en detalles específicos de cómo lo harían, es una forma de respuesta para salir al paso ante la pregunta, pero además del populismo referido, también denota que el tema está en el tapete. Y dentro de la gama de alternativas y propuestas sobre el mismo, está la del grupo cívico YA NO MAS RECOPE, grupo que tiene el referendum relacionado con dicha apertura ya aprobado por el TSE, y del cual me enorgullezco pertenecer.

Primero, y antes de entrar en materia, me gustaría hacer la aclaración de que lo recolectado por concepto del impuesto único a los combustibles no significa el 14% de los recursos del presupuesto nacional, que para el 2016 fue de 8 billones de Colones. Durante ese mismo año, y según información que puede ser verificada en la página de RECOPE, lo recolectado por este impuesto fue 475 mil millones de Colones, por lo tanto esa recaudación significó solo el 5.9% de esos recursos.

YA NO MAS RECOPE (YNMR) no está proponiendo vender RECOPE. No está asegurándole al pueblo de Costa Rica que, con solo abrir el mercado de los combustibles, los precios al consumidor rebajarán automáticamente puesto que hay muchas variables que hay que considerar y sobre las cuales ni YNMR, ni RECOPE ni el país tiene un control efectivo como para hacer una promesa tan irresponsable como esa. Ni tampoco está diciendo que todos los activos e infraestructuras de RECOPE, que son del pueblo de Costa Rica, serán vendidas como bienes de difunto. Eso no es así. Y eso lo dejamos bien claro durante el Foro de la Cámara de Empresarios del Combustibles realizado recientemente, al cual fuimos invitados y tuvimos la oportunidad de debatir sobre este tema con representantes de RECOPE (que indicaron que ellos NO temen a la competencia), de la Cámara de Industria, del MINAE, de los consumidores y otros grupos de opinión. Lo que YNMR propone es abrir el monopolio, que el consumidor costarricense tenga la alternativa de escoger y que la ARESEP determine un precio máximo de venta al consumidor. Proponemos mantener a RECOPE como participante en el mercado pero modernizándola y optimizándola para reforzar su capacidad de competir al liberarla del secuestro político y sindical del que es objeto, aspectos que son de total incumbencia de RECOPE y del Estado costarricense, como accionista único de esta institución, el reformar. El Estado, además, podrá cobrar cánones en base a niveles internacionales por el uso de la infraestructura tanto portuaria como de internamiento (poliductos) y que los combustibles especiales (jet, fuel oil, etc.) y suministros de combustibles a las instituciones del Estado continúen en manos de RECOPE. Esto puede sonar muy riesgoso, pero hay circunstancias – más allá del derecho a la libertad de escogencia – que se deben de considerar.

Es cierto que el ingreso del Estado por concepto de recolección de ese impuesto es un porcentaje, aunque no determinante (solo el 5.9% del presupuesto nacional), sí es significativo para las finanzas del gobierno debido a las actuales circunstancias fiscales del país, y en específico por el abultado déficit que estamos arrastrando y que no hemos podido, por politiquería o por incapacidad manifiesta, controlar. Es un asunto de mayores ingresos pero pocos controles de gasto; y no hay político que quiera tener las manos amarradas cuando al erario público haya que sanearlo y limitar los gastos, especialmente los superfluos y todos aquellos que se han demostrado como despilfarro, no solo en las instituciones del gobierno central, sino en las autónomas.

Ese impuesto único tiene visos de inconstitucionalidad puesto que NO es un porcentaje específico del precio del bien, como es lo normal en todo el mundo, sino el resultado de un proceso matemático en el cual entran gran cantidad de variables (recomendamos ir a la página de la ARESEP para que vean como se calcula ese impuesto) y NO es dependiente exclusivamente del precio internacional de los combustibles refinados, que es lo que nuestro país importa. Por ejemplo, sin importar si el precio internacional del combustible fuese 0 colones por barril puesto en el muelle petrolero de RECOPE, el impuesto aun así aplicaría. Háyase visto semejante sinsentido como lo es gravar con un impuesto NO PORCENTUAL un bien que no tiene un precio aduanal de importación, sea CIF, C&F o FOB. Además, ese impuesto y al menos como lo indica la ley 8114, es calculado principalmente en base a la variación en el índice de precios al consumidor que determina el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), y en ningún caso el ajuste trimestral podrá ser superior al tres por ciento (3%). Si se revisa el histórico, digamos desde el año 2000 a la fecha, ese impuesto solo ha tenido una rebaja significativa y la misma se dio entre Noviembre del 2015 y Julio del 2016. Y esto debido a dos factores que no pueden obviarse: a- el precio internacional estaba por los suelos (Colones 144.58/litro) y b- la inflación nuestra era prácticamente 0.

Del impuesto único a los combustibles, y por la referida ley 8114 de Simplificación Tributaria (de simplificación SOLO el nombre), se indica en su artículo 5 que del producto anual de los ingresos provenientes de ese impuesto, el 29% se destinará a favor del Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI) de forma específica y obligatoria. De ese porcentaje el CONAVI destinará el 75% del monto que le corresponde para la conservación, el mantenimiento rutinario, el mantenimiento periódico, el mejoramiento y la rehabilitación de la infraestructura vial nacional, y el 25% restante para los mismos fines pero referidos a la infraestructura vial cantonal. En otras palabras, si el Impuesto Único a los Combustibles recauda Colones 475 mil millones al año (como lo hizo en el 2016), un total de Colones 137.7 mil millones serían asignados al CONAVI. Ese monto, aunque parezca irónico, es prácticamente igual al presupuesto operativo de RECOPE, con todo y su convención colectiva.

Y todos en este país sabemos que CONAVI es la peor institución que ha creado el Estado costarricense por mediocre, ineficiente y corrupta, al grado tal de que el ex ministro Segnini la catalogó como “una cueva de maleantes”, y que ha sido tema de campaña, en la pasada y aparentemente en la actual, el cerrarla. Acá vale la pena recordar que de acuerdo a la ley constitutiva de CONAVI, los combustibles se gravaban con un 15% para su financiamiento, además de otros ingresos tipificados en esa ley y que aún están vigentes. Hoy ese 15% significa el 29%, o sea, casi el doble. He aquí, y dependiendo de estudios más profundos, una alternativa de cómo podríamos rebajar el precio a los combustibles desde YA.

Por otro lado, la convención colectiva de RECOPE representa aproximadamente el 17% del total de su presupuesto operativo anual, lo que significa aproximadamente Colones 8.0/litro del precio actual de los combustibles. Para efecto de cálculo, usaré el total de combustibles importado por Costa Rica durante el 2016, que fue de 3.3 mil millones de litros, y le agregaremos un 5% de aumento para el 2017; y tomaremos el monto de Colones 8.00/litro para calcular cuánto significa, aproximadamente, el ahorro en caso de que la convención colectiva fuese eliminada como producto de una apertura del mercado. Estas condiciones nos dicen que el consumo total del país sería para este 2017 de 3.5 mil millones de litros. La convención colectiva representa, en consecuencia y si estos números se mantienen a lo largo de este año, unos Colones 27.7 mil millones. Y si a este monto le agregamos lo que significa el monto destinado por ley a CONAVI, nos damos cuenta de que el ahorro potencial para el consumidor nacional es de Colones 165.4 mil millones que, al reflejarse en el precio final al consumidor significaría casi Colones 48.00/litro, o lo que es lo mismo, Colones 180.70 por galón.

Estamos de acuerdo de que estos son números hechos grosso modo y utilizados para ilustrar un punto que, definitivamente, es importante considerar cuando se analizan las posibilidades tanto económicas como legales de una apertura del mercado de los combustibles. Hay que hacer los cálculos de forma más exacta así como ahondar en las consideraciones constitucionales y legales correspondientes; y por supuesto adicionar otros aspectos en los cuales el ahorro podría incrementarse, principalmente vía planilla y racionalización de inversiones. En todo caso, de que hay una enorme posibilidad de ahorro… sí que la hay.

Las reformas que hay que hacer en el campo de los combustibles, ya delineadas desde el PAE III y aprobado como ley de la República ya hace 27 años, están aún pendientes y deberían de hacerse vía legislativa en base a las actuales circunstancias del país y; en especial, considerando que la matriz energética está cambiando a nivel global. El mantener un monopolio público en los combustibles no solo es incongruente con las circunstancias actuales del país, sino con las mismas tendencias renovadoras y sustitutivas a nivel planetario.

El mercado de los combustibles debe de abrirse. Costa Rica no tiene otra alternativa; y hay que exigir de los candidatos a la presidencia de la República para este 2018, entre muchos otros temas urgentes que el país necesita abordar, posiciones claras, firmes y sobre todo realistas sobre este tema. Estamos de acuerdo que el populismo es nefasto para el país, pero también lo es la inacción y la desidia. Costa Rica está pidiendo una decisión sobre este tema, y la aprobación al referendum por parte del TSE y el apoyo que nuestro grupo YNMR ha obtenido por parte de la opinión pública nacional por liderar esta iniciativa, demuestran la validez de este reclamo popular de forma fehaciente.

Nosotros en YNMR tenemos propuestas, respuestas y la voluntad de hacerlas realidad y así se lo estamos demostrando al pueblo de Costa Rica. Los políticos de turno lo que tienen son intereses electorales. No hay que caer en la trampa populista, como bien dice usted don Claudio Alpizar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *