ODA A LA PLATINA

La reparación del puente de la platina es una vergonzosa manchota tipo “eclipse” de albino en la historia política reciente del Partido Liberación Nacional; y en específico para las administraciones que van del 2006 al 2014. Esa reparación NUNCA debió de tomar más de una administración; y muchísimo menos 2 y 3/4 de administración, o sea, practicamente 11 años. Además de ser un “eclipse” vergonzoso para el PLN, lo es más para el país porque ha quedado demostrado, sin lugar a dudas, la incapacidad que tenemos para construir obra e infraestructura. Y esta es una de las razones fundamentales del atraso en el que, como país, hemos caído.

Y esa vergüenza se amplifica porque ahora, sin ninguna clase de empacho, se lanzan las campanas al aire festejando la reparación y ampliación de un puente de 160 metros; y hay todo un ejército de serviles inundando las redes sociales felicitando y exaltando a la actual administración por la conclusión de tan “magna” obra. A ese grado de conformismo y de descaro hemos llegado. Y es tal la estulticia que no se disimula el hecho de que estamos en año electoral; y el significado que hay detrás de semejante despliegue de servilismo es un signo inequívoco de que, esa reparación y/o ampliación, es una victoria política y NO el festejo por la solución a los malestares de una pesadilla para el pueblo de Costa Rica y para los miles de usuarios que ese puente tiene a lo largo de un año.

Es tal el despliegue de servilismo que me atrevo a pensar (y esta es mi ya curtida desconfianza en la clase política nuestra hablando) que se esperaron adrede a que fuese el ULTIMO año de esta administración para terminar ese desaguisado, y utilizar su conclusión como arma política en las elecciones venideras del 2018.

¡Ese puente, en estos precisos momentos, tiene un valor político incalculable, de eso no hay duda!

En lo personal NO tengo porque felicitar a esta administración por realizar lo que POR OBLIGACION tenía y tiene que hacer. Es más, todos los por menores de la reparación de ese puente y a su ampliación a 4 carriles por sentido (no 3 como ahora), incluyendo los planos y la financiación, quedaron listos desde la administración 2010-2014; así que deberían de tener no solo la entereza sino la transparencia necesaria para entender que lo hecho no es lo que se esperaba, aunque haya sido suficiente para momentáneamente (mientras se inicia, algún día, la construcción de la carretera a San Ramón) solucionar un problema que tenía harto a nuestro pueblo.

Hace ya casi 3 años escribí que me daría por satisfecho si esta administración terminaba la reparación y ampliación del puente de La Platina, terminaba la carretera CAÑAS-LIBERIA, terminaba la construcción de la Terminal de Contenedores de APM Terminals y terminaba la construcción del Proyecto Hidroeléctrico del Reventazón. Y la razón por la cual escribí esa lista al niñito Dios fue porque YO SABIA que todos esos proyectos HABÍAN QUEDADO COMPLETAMENTE LISTOS para ser terminados (la carretera Cañas-Liberia, el Proyecto Hidroeléctrico) o iniciados (la TCM), así como habían quedado listos todos los detalles para solucionar el problema de La Platina. Esta es LA SANTA Y PURA VERDAD…

¡Lo mínimo que podía hacer esta administración era, simple y llanamente, darles el seguimiento y TERMINARLOS!

Hasta el momento hay 3 ya terminados (Cañas-Liberia, el Hidroeléctrico y La Platina) y queda pendiente la TCM que, dada la semejante pifia que se cometió con su carretera de acceso y los problemas técnicos de construcción que se han identificado recientemente, está en la cola de un venado que sea esta administración la que la inaugure.

En resumen, estoy muy feliz y agradecido porque el tormento diario de mucha gente por las presas insufribles que se armaban en ese puente sobre el Virilla, haya terminado. Estoy feliz que dos proyectos- país hayan sido terminados en esta administración; y espero que la totalidad de mi lista al niñito Dios se me cumpla con la inauguración de la TCM. Pero estoy muy avergonzado como costarricense porque practicamente se hayan gastado 3 administraciones para solucionar un problema de infraestructura que, dentro de la inmensidad de necesidades que tiene el país en este rubro, es una obra de muy inferior rango.

Por eso, el lanzar las campanas al vuelo y montarme en la “Caravana de la Alegría” y festejar el haber realizado lo que era obligación hacer, NO va conmigo.

Esperemos que la mejor de todas las reparaciones hechas hasta el momento a ese puente perdure porque, definitivamente, este pueblo no merece tanta burla ni tanta fanfarria politiquera y estúpida…

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